20 octubre 2008

El último poema




El último poema
se ha de escribir con lágrima y con sangre;
se imprimirá sobre la losa de un sepulcro,
sobre la puerta de cada mundo,
y no será el poeta quien lo labre,
y no será el poeta quien lo empuje
que aquí no vive nadie.

¿Quién moverá ese verso?
¿Quién lo venteará desde una calle a otra calle?
Y es nadie.
¿Quién lo encerrará en su cráneo
que no le duela y lo abrase?
¿Quién lo vomitará de su boca?
Y es nadie,
que aquí no vive nadie.

El último poema
será un negruzco y violento vómito de sangre,
y no podrá ser bostezo
de blanca mano y suave,
que no habrá boca que grite
ni cabeza que lo amase,
que aquí no vive nadie.

El último poema
será un lamento grave de mortífera voz:
¡aquí no vive nadie?


Nota: se trata de uno de los primeros poemas prometeicos y data de hace unos 25 años.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

uf! Densidad. Y luego me dicen a mí, jajaja. Delicioso y ronco... qué barbaridad, y data de hace unos 25 años... Qué barbaridad.
Un abrazo Prometeo.
Dama del Trapecio*

Prometeo dijo...

Me asusta usted con tanta barbaridad, Dama del Trapecio. Aunque echo de menos sus comentarios.

Un abrazo y que la suerte la acompañe.

Annabel M. Z. dijo...

Una muestra radical de romanticismo adolescente.
¿Sigues estando de acuerdo con lo que escribiste? ;)

Prometeo dijo...

No puede uno estar de acuerdo con todos los achuchones de la juventud. De manera que lo considero como un acta de mi paso por semejantes acantilados.

Besos

azpeitia dijo...

¿Será que la muerte nos engaña con su fastuosa apariencia de un bello hongo de luz y nubes?
El último verso se irá al espacio y permanecerá allí por los siglos de los siglos...amén...un abrazo muy fuerte de azpeitia