22 abril 2008

Relato breve


Estaba harto de tener que matar para vivir y de alimentarse siempre con los despojos de seres vivos y decidió acabar de una vez: se suicidaría al amanecer.

Su coherencia le salvó la vida…


5 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Le salvó la vida que estaba en contra de la muerte?

Muy interesante

Aida

Prometeo dijo...

El escrito es un juego de contradicciones con final feliz.

Saludos.

Anónimo dijo...

La foto del perrito es tierna y a la vez, macabra. Pero el fondo es interesante.

Saludos

Antonio López

Prometeo dijo...

Duerme plácidamente.

Estoy en contra de todo maltrato animal, incluidos (claro) los toros y demás animaladas.

Saludos.

mcarmen dijo...

Interesante relato que hace pensar. Si estaba harto de matar para vivir no podía volver a "matar" aunque fuera a él mismo, esa no era la solución. Todos deberíamos ser coherentes en nuestros actos y pensamientos, y deberíamos buscar la solución adecuada a cada problema que no siempre es la más fácil ni la más rápida.
Un abrazo.