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23 febrero 2009

Todo está en los libros



En los lugares que frecuento hay decenas, cientos, miles de libros; también expedientes, dossieres, informes, legajos, memorias, folios, simples escritos. Me atrae el olor a tinta y a pegamento de las encuadernaciones. Es una querencia sentimental, sin duda. He coleccionado fascículos por el placer de llevarlos al encuadernador y fisgonear sobre los entresijos de la alquimia del infolio.

Todo está en los libros, sí. Así se llamó uno de los pocos programas de la televisión que ofrecía un sobresaliente interés cultural, que la redime del refugio suicida del cotilleo y de la miseria moral que entraña la telebasura; del pan y circo para entretener el aburrimiento y la avidez de carnaza.

Todo está en los libros. Y por eso el cine vampiriza la literatura, la saca del bostezo para completar su creatividad imaginada (en imágenes) en el menor tiempo con las cartas marcadas de una historia atrayente.

Todo está en los libros. Allí está lo mejor del ingenio humano, los hallazgos más importantes del conocimiento, del arte y de las ideas, al alcance de toda persona interesada por la cultura. Como me decía mi buen amigo Gonzalo días atrás:
“si nuestra generación no es una de sabios, o al menos una en la que (no) se produzca algo nuevo y verdaderamente humano, es que la humanidad non vale un cazzo porque tenemos más medios de transmisión de cultura, más "cultura libre" (o liberada; me refiero a los proyectos de digitalización masiva de los fondos de las bibliotecas europeas, foros, los blogs, etc.) que nunca”.

Todo está en los libros y también, ya mismo, todo está en la red.



Kindle 2 de Amazón con una capacidad de almacenamiento de 1.500 libros.

15 febrero 2009

Paracelso


El saber no está almacenado en un solo lugar, sino disperso por sobre toda la superficie de la tierra. Paracelso

Estas palabras de Paracelso allá por la primera mitad del siglo XVI parecen un vislumbre de lo que en nuestros días está siendo el fenómeno de Internet. Apenas habían transcurrido unos años del descubrimiento del Nuevo Mundo. Paracelso fue contemporáneo de Leonardo, de Miguel Ángel, de Copérnico y de Erasmo, entre otras luminarias del Renacimiento.

Viajero incansable, buscador apasionado de la verdad, amante del estudio, un espíritu crítico de persistente curiosidad, obsesionado por el conocimiento y combatiente de la mentira. Todo un adelantado de su tiempo.

Creador, entre otras cosas, de un principio importante al concebir al ser humano como un microcosmos dentro del gran orden superior o macrocosmos, hoy traigo a colación a Paracelso por la frase que encabeza este escrito que bien podría colocarse en el frontispicio virtual de la red de redes y que es su descripción: “el saber está disperso por toda la superficie de la tierra”.

Y en eso mismo está su fortaleza y su debilidad. Porque la red de redes es la biblioteca más completa de todos los tiempos, es decir el almacén de todos los saberes, a la vez que es el albañal de todos las inmundicias. Si una persona puede acceder al pensamiento de los sabios a través de los recursos de la red; si puede contemplar la belleza a través del arte; si puede compartir sus ideas con millones de personas en todo el mundo, también otra puede embrutecerse a través de la bazofia que defecan los sin seso. El conocimiento avanza pero la necedad también. Cara y cruz.

04 febrero 2009

Alma de blog VI


Llevo unos días dándole vueltas al asunto. Resulta que este blog mío es un cajón de sastre donde cabe todo. Si uno repasa la blogosfera y empieza, como es natural, por los blogs más cercanos de los amigos a los que visito asiduamente y los que también amablemente me visitan, uno se encuentra con blogs de todo tipo e interés como no podía ser de otra manera. Hay mucha variedad en la red y eso es bueno.

Y así cada blog tiene su personalidad y trata de algún aspecto o faceta de la vida: pintura y aficiones, diario, relatos, narraciones, folletines, política, mujeres en la antigüedad, psicoanálisis, más relatos, poesía y actualidad, arte, informática, tecnologías de la información en general, noticias, ciencia, literatura, de todo un poco... Y así podemos disfrutar con todo lo que produce la huerta bloguera.

Y ahí es donde encuentro un problema en mi blog. Resulta que Andanzas tiene un poco de todo eso y de ahí se derivan algunos malentendidos: se confunde la ficción con las ideas, los sueños, los amores, las desdichas del que las escribe. Ya sea que hable de política, de ciencia, narre las aventuras y desventuras de un náufrago o me atreva con un relato sobre un animalito peludo, lo que queda en el aire es una especie de diario íntimo perpetuo para el que da lo mismo el recipiente, el asunto tratado o el género empleado para hacerlo llegar. Pareciera que el blog c'est moi. Pero no lo es...

Para evitar equívocos veo que algunos mantienen varios blogs temáticos, pero eso es demasiado para el poco tiempo de que dispongo. Se admiten sugerencias.

Saludos.

A la hora más cruel

  Sandra, aunque el dolor cierre la puerta y extienda por tu casa su espesura, no alcanza a oscurecer la luz más pura que en tantos corazone...