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09 enero 2026

Soneto de invierno

En cárcel de cristal tiembla la fuente, 
y el aire muerde, lobo sin reposo; 
pasa el silencio, pálido y hermoso, 
por la ciudad de escarcha y de poniente. 

La noche clava su cuchillo ardiente en el hogar, 
que alumbra temeroso; 
y el árbol, despojado y riguroso, 
reza con ramas al cielo ausente. 

La nieve -sudario de la llanura- borra los pasos, 
presta olvido al suelo, 
y el mundo queda en blanca penitencia. 

Mas bajo tanta fría arquitectura, 
late una brasa, humilde, en su desvelo: 
vive la vida a fuerza de paciencia.

Soneto de otoño



En oro el campo troca su mudanza, 
y el sol, cansado rey, baja la frente; 
la vid sangra su júbilo en la gente, 
y el aire bebe adiós con esperanza. 

 Cruje la hoja: en su caída alcanza 
ser epitafio breve y transparente; 
el río -plata fiel- porfía ardiente 
porque no muera el canto en lontananza. 

La tarde, en brasa, dora la ribera; 
el viento, galán ciego de la sombra, 
desnuda el mundo a fuerza de ternura. 

Y entiende el corazón, cuando lo vera, 
que cuanto más se pierde, más se nombra: 
no es muerte el irse; es ley de la hermosura.

24 marzo 2010

Siempre vuelve primavera



Mientras el monótono repiquetear de la lluvia

horada los recovecos silentes de mi corazón cansado,

escucho otras sinfonías, ecos de sones misteriosos,

como temblor de huracanes en la noche.


Revientan los botones de la primavera que llega

y suplanta al invierno que traslada sus cuarteles

a otros mares para remover aguas oceánicas.


Entre llover y brotar, se evaporan los días

como granos de arena entre los pies del peregrino.


01 febrero 2010

Viento del sur, viento del este


Se trata de una experiencia. Leni y Prometeo decidieron escribir sobre un mismo motivo unos cuantos versos. Al final los versos se enredaron de la siguiente manera.


"Hay amaneceres nombrados por el viento... Firmados por su susurro.
Esa batida de aspas en los molinos canta tímpanos de gala,
aúlla en la piel y reseca los labios,
baila en la falda y dibuja con las alas lirios en el firmamento.

Bronca su voz, narra cuentos a las velas
y atemoriza a los marineros con espectros de tormenta.
Levanta el vuelo del cometa entre las manos,
rota los cuerpos y traslada nubes en sus brazos.

Los sueños de la oruga
los ventea la mariposa con sus alas,
céfiro de breve eternidad,
hacia un mañana de luz.

Eólo es galerna que arrulla,
huracán reptiloide que nos transforma en reyes,
un tornado cuya boca se abre a la tierra.
Somos su trino en la caracola, aleteo de libélula que enciende la noche,
remolino de hojas en la acera del olvido, anticiclón del recuerdo en el trópico.
Existe un gallo de hierro forjado en cada uno de nuestros tejados
que da la bienvenida al sol de cada día.
¿Donde nos llevará el viento cuando la calma
amortaje el vendaval que nos habita?

¿Donde se lleva ahora la marejada de los ojos?

El sol con su juego de espejos
remueve las corrientes de norte a sur,
al igual que mi pecho bombea la sangre
desde mi corazón a tu corazón.

Catábasis y anábasis, rueda de las estaciones,
nube de estrellas, música de las esferas,
néctar de la felicidad, rumor de los mares.

Es el viento que trae, abraza, empuja, da la vida.
Como nube que la ventisca increpa,
para evacuar el agua que carga en su vientre;
así mis recuerdos vuelan junto a tus ojos
para desecar todas sus lágrimas."

Leni El peso de la Brisa

Prometeo

21 enero 2010

Alma

Isla itinerante donde perderse. Propuesta de la amiga Leni


El futuro humea en la fragua de Vulcano,

¿Despreciaremos del pasado, lo mejor?

Siglos y siglos confluyen en el hoy

como el agua andariega vuelve al mar

o como los afluentes revierten en el río

la exudación del humus vagabundo.


Para poder ver el bosque todo entero

desbrozaré el árbol del tiempo presente.

La historia no es nada si miras un año cualquiera;

una hoja errática, un huracán en el vacío;

si no sabes de dónde vienes,

si el hoy no contiene el ayer.


Acendrar el alma es cosa de toda una vida;

requiere del vuelo mudo, inaccesible e inmortal

del cóndor en trayecto eterno,

lejos de cuervos y urracas.

Vuelo veloz, liviano el equipaje

para que ánima cante su trino ardoroso.


¿Nacerán mariposas de las flores?

06 diciembre 2009

La máquina del tiempo


Coincidí con mi novia la inspiración, apenas desbrozadas las últimas tinieblas de la noche. Casas perfiladas, árboles de cimbrear sinuoso, nubes movedizas. Al pie de la montaña nos citamos una amanecida otoñal, ella la inspiración y yo, el amanuense.

Nos quedamos mirando largo rato porque la mirada es eterna y no conoce prisas.

-Hoy hablarás de la máquina del tiempo, dijo la inspiración, la amada distraída, mi huidiza amiga.

-La máquina del tiempo, repetí afortunado, la amé desde el laberinto de mis sueños.

-La inspiración nunca es lo que tú crees, recitó restañona. Siempre trae niebla en la mirada, piedra en las alforjas, lengua serpentina. Hiere, punza, impele, incluso mata.

Borré el regocijo de mi rostro y ensayé una frase lapidaria:

- Cuando te visita la que mueve los vientos de la historia con su urdimbre, ya nada queda a salvo.

-Sonrió complacida. Muevo las hojas, venteo los árboles, estremezco las montañas, hago rugir los mares, para que tú te emociones, para que el mundo entero tiemble. Así es: nada queda a salvo de mi toque. El tiempo es un paréntesis entre temblores.

Y antes de esfumarse como se desvanece la tiniebla ante el etéreo rayo del sol; como se disuelve la tibieza de la primavera en el febril verano; como se diluye la sonrisa en la cara del mortal, la inspiración me habló y me dijo: la máquina del tiempo soy yo.


15 septiembre 2009

Haikus de boda




El amor es como un anillo que acaricia con su abrazo todo lo que toca; para conocer el amor debes amarlo todo: el camino que te eleva hasta la colina, las huellas de aventureros senderistas como tú, sin aliento por una tierra mágica, el perrillo afónico que llora su congoja, las alamedas verdes y ocres de suave música, las puestas de sol que embelesan el alma. (El héroe)

El calendario
se cansa del estío,
rompe las hojas.

Llega el gran día,
dos miradas atentas
fluyen al cielo.

Pétalos caen,
regresarán las lluvias,
gozan los valles.

Tromba de estrellas,
los sueños se entretejen,
canta la vida.

Nieve en las cumbres
vientos del norte rugen:
fogata y risas.

Flor del almendro,
senderos no explorados:
báculo y agua.

Montaña arriba
pisada, huella, surco,
dos en camino.

Lazo invisible:
arrebol de la tarde,
sol de mañana.

Para MCarmen y Vicente que en unos días festejarán su enlace; con mis deseos de felicidad duradera.

P.D.
... y comieron perdices, sí. Fue una celebración muy bonita. Los novios estaban así de felices y los familiares y amigos lo pasamos muy bien. Una fiesta inolvidable.

¡¡FELICIDADES!!





(No están todavía disponibles las fotos oficiales, de manera que estas son fotos tomadas con las cámaras de teléfonos móviles)



23 julio 2009

Afónico de amarte



Afónico de amarte

no llegan mis caricias a tu boca.

Tú te estremeces como palabras sueltas

que buscan acunarse junto a otras,

(frente a otras; sobre otras…)

Sigue al susurro el grito,

al placer, el te quiero;

al ayer, el mañana;

aguardaré el regreso.

Y hay sospechas que explotan

y manos peregrinas

que embelesan el aire

y amago de morirse.

Y labios que vacilan

como gesto de agónico;

y rompe en ti el silencio,

pleamar en tu playa.


Te esperaré otras veces,

me echarás tan de menos,

tal vez ya nunca, nunca,

o quizás pronto, luego.


Afónico de amarte

Murieron mis caricias en tu boca…

07 julio 2009

Haiku



el rocío perlaba,
cantó el jilguero.



Candil de julio,
corazones marchitos,
ajadas flores.


Vete y no vuelvas,
oculta en la neblina
fluye el arroyo.

23 mayo 2009

Todo cubierto de rosas...




Si los días no lucieran estrellas
y las noches un rayo de sol que las difumine;
si el invierno no aceptara calores,
y el verano no viera los fríos,
tal vez tú te olvidarías de mi,
que fui más que tu amigo.

Si las estrellas no esplendieran de día
y el sol no quemara en la noche;
si el calor no citara al invierno,
ni el frío escarchara el verano,
tal vez yo no pensaría ahora en ti,
que tanto nos amamos.

Si tú, un día, renegaras de mi,
y yo en ti no pensara siquiera,
no habría estrellas
ni sol que iluminen
el calor y el frío
de invierno y verano.




* Poema de adolescencia





20 mayo 2009

Polvo enamorado





A lomos de la máquina del tiempo,
deambuló su sorpresa por el mundo,
viajó de arriba abajo vagabundo
y supo del amor y el contratiempo.

Luego escrutó por puro pasatiempo
la inmensidad del cielo azul profundo,
y concluyó que el hombre es un segundo,
penumbra y luz a tiempo y a destiempo.

Provechoso el paseo por la historia,
reconforta admirar tanta belleza
y horroriza encontrar cuantos desmanes.

Guardaremos del cielo la memoria,
de la mota fugaz, la fiel certeza
de que el polvo perdura en sus afanes.
***
"Polvo serán, mas polvo enamorado".
Francisco de Quevedo

* Otro soneto

18 mayo 2009

La poesía llora por Benedetti




La poesía está de luto por Benedetti. Nada mejor que su propia voz en uno de sus poemas.

Viceversa

Tengo miedo de verte,
necesidad de verte,
esperanza de verte,
desazones de verte.

Tengo ganas de hallarte,
preocupación de hallarte,
certidumbre de hallarte,
pobres dudas de hallarte.

Tengo urgencia de oírte,
alegría de oírte,
buena suerte de oírte,
y temores de oírte.
O sea,
resumiendo:
estoy jodido
y radiante,
quizá más lo primero
que lo segundo.
y también
viceversa.

15 mayo 2009

Llanto por river flows




Del ronzal de una suave música que exuda
el blog de Leni, como una rueda eterna,
voy a pronunciar sólo cinco palabras.

Hoy no seré poeta, soy hoy apenas una voz
que se quiebra entre el sollozo sordo de otras voces
que callarán afónicas porque
no tienen todavía, ni diapasón, ni mástil, ni rosetón ni traste.

Se desangrarán como el réquiem de Mozart
por el llanto de cuerdas oxidadas.
O como el gemido de Einstein y Leonardo,
de Quevedo o Garcilaso.


¿Qué será de Beatriz, de Laura, de Fiammetta?

A mi no me preguntes…





03 mayo 2009

Despierta



Vacíate de toda la inspiración que bulle dentro de ti,
estornuda el virus del amor que amenaza el mundo con su toque,
reprime la epidemia de humanidad que acabará con la especie humana.

Exuda por tus poros toda la fuerza que comprime tu sangre;
cual amazona indómita, a lomos de la víscera desbocada.
Apaga las luciérnagas que alimentan tu respiro cada noche.

Sofoca los sueños que te llevan jubiloso por sobre el río de la vida,
seca el hontanar de aguas cristalinas que mana de tus entrañas;
marchita las rosas que alegran tus buenos días y tus hasta mañana.

Y luego, como una alcancía rota que revela sus secretos a los ojos curiosos,
grítale al mundo que la vida no es nada, un reflejo de luz en el desván,
un amago de suspiro; un paréntesis entre dos silencios...

01 mayo 2009

Mayo


"la calandria que faz grand melodia", Gonzalo de Berceo.

El año germinó y parió mayo.
radiante, alegre, azul, pastoril mayo.

En regazo de abril floreció mayo;
en las enredaderas, hierbas de mayo.

Requiebros del amor, luna de mayo;
armonía de calandria, gorjeo de mayo.

Paraguas de Afrodita, jazmín de mayo;
bucle de caracola, sinfonía en mayo.

Te conocí en agraz, era por mayo,
yo náufrago de abril, tú flor de mayo.

Me mintió tu mirar: volveré en mayo;
no regresaste más, infausto mayo.






23 abril 2009

El número Pi

Intentó con paciencia diseccionar un beso,
despejar la incógnita que incluye una caricia,
extraer cuánto dolor encierra una sonrisa,
y calcular lo ingenuo que entraña un cruel sabueso.

Trastabilló, ladino, en la arruga de un tapiz,
acertó, cual quizás, el quinto pie del gato;
soñó despierto la mala racha en arrebato
y bebió del abracadabra del ajonjolí.

Se despeñó desde lo bajo de un principio,
descifró las mil encrucijadas de Dédalo;
lanzó una coz contra las simas del océano,
y recompuso el tipo nadando entre aforismos.

Traspasó de Alí Babá la puerta de la vida,
vació la cánula secreta del orgullo;
profetizó cuánto silencio hay en un murmullo,
y qué de verdadero contiene una mentira.


Y fue expulsado del manicomio, claro...






10 abril 2009

Próxima estación


Trenes que exhalan su humo como un adiós;
calles que esperan húmedas; polvorientas;
miradas broncas, arrugas de aluminio,
tímidas luces en rostros de cerámica.

Estaciones de tren, abracadabras de cristal,
puertas mágicas que cierran cuando abren
con su trasiego de peregrinos y devotos,
como boca de metro en la mañana gris.

Principio y fin, encrucijada de sudores y perfumes,
de risas con lágrimas y llantos de encaje,
escaleras como plantas trepadoras
con sus zarcillos peldaño a peldaño,
acaracoladas de principio a término.
como las nubes de Azorín.
Ojos difusos, pupilas vacilantes,
seres anónimos, sonrisas de papel
que pasean su suerte y tientan al destino
con su futuro de vidriera.

Y mientras todo gira ella parece quieta,
pero también derrama sus suspiros al aire
con su entramado de cables, trastes de guitarra,
pies de acero, urdimbre de metal.
Igual que ella, próxima estación,
así, de tarde en tarde, lanzamos a volar
las palomas de nuestros sueños.

“En realidad me marcho para poder volver”

28 febrero 2009

Lluvias de febrero


Amaneció un día lluvioso, melancólico, gris.

El agua juguetea en los tejados y rebota en pequeños charcos por la calle. Las avecillas no se atreven a gorjear y reprimen el juego de escaramuzas y exhibiciones hasta que no claree. Los perros falderos dormitan resignados mientras ansían una oportunidad de salir a campo abierto a pelear pequeñas ramas de los árboles.

Es sábado y la semana pierde fuelle por momentos y acabará de consumirse el domingo para iniciar un nuevo ciclo que sucederá a otro espacio que renovará un pequeño lapso; tempus fugit, también los años nos dejan.

Se acerca el fin de un mes de febrero que ha sido desde el principio del Inventario de purificación y fuegos ceremoniales; de teas y antorchas; de expiación y sacrificio.

Y asomará Primavera su rostro de soslayo hasta que la calandria que faz grand melodia, en cantiga primeriza de Gonzalo de Berceo, inunde los valles de trinos y requiebros.

Febrero de brasas y rescoldos; de vientos y sonatas; de lágrimas de fuego.

16 febrero 2009

Sueño, verso, sangre, carne




Sueño que robas mis sueños
deja que bulla en el aire,
canta conmigo ese verso
que no ha de soñarlo nadie.

Verso que robas mi verso
deja que nunca se acalle,
que es el sueño de mis sueños
rojo de sol y de sangre.

Sangre que ciñes mi pecho
deja que nadie te aclame,
que de amor y sones nuevos
está formada mi carne.

Carne cansada del verbo
sueña tu pan donde ande,
que tu pan y mis deseos
serán de la misma madre.



P.D. Poema de adolescencia

31 enero 2009

Corceles del viento



Y un manantial luciente de cristales y sones
compareció a mi paso en un sendero fiel;
un hilillo de plata, sumiso y cadencioso,
me guió en un susurro hacia un bosque de miel.

Al poco aquella cinta se transformó en arroyo
gemido de guijarros, sonoro cascabel,
esmeralda, diamante, espejo, aguamarina,
y en él como en un rayo se presentó mi ayer.

¿Qué fue de mi montura, mi espada y mi caballo?
¿Qué de mis correrías, mi destino y mi hiel?
No hay nada en este mundo que el néctar no abrillante,
ni gotas que no esplendan pétalos de clavel.

¿Dónde habrá sed tan ciega que un manantial no aplaque?
¿Dónde, penas tan graves que arrecien en tropel?
Que el agua todo sana, que el viento todo amaina,
no habrá lugar a riñas ni a cargas de bajel.

Y hoy que soy peregrino de desiertos sin dunas,
y frecuento por mismo un erial que un vergel,
cabalgo cada día desde que el sol despierta,
sin descanso ni queja, a trote de corcel.

Soneto para Sandra

Sandra, has dado siempre el alma entera, sin preguntar quién iba a estar al lado; hiciste del deber casi un cuidado y de cuidar a otros, tu ...