03 febrero 2009

Intersticio

- - - - - - - - - - - - - - Monumento al maestro - - - - - - - - - - - - - - - -


Mi escrito Parábola ha suscitado algún que otro malentendido dentro y fuera del blog. Un relato no es una autobiografía ni tampoco la crónica de un hecho de la vida ordinaria. En este sentido, la ficción no puede suplantar la realidad. Flaubert decía: “Si nuestra obra de arte es buena, si es verdadera, tendrá su eco, su lugar, dentro de seis meses, seis años o después de nosotros”. Bien entendido que la finalidad del arte es la belleza. Los premios pertenecen a otro orden de cosas.

Un maestro que se precie rara vez le facilita a su alumno aquello que éste espera sino que trata de llevarlo más allá de lo evidente y de lo obvio. Lo que se persigue en un taller literario es el desarrollo de alguna suerte de vocación o talento no la maquinación para conseguir un contacto o un premio que es, aun descontando la maniobra, como empezar la casa por el tejado. Esa es la idea germinal de Parábola. “Nunca los grandes hombres fueron considerados grandes en vida. Voltaire no sospechaba que su obra más importante era Cándido”.

Y esa es la moraleja de la sorprendente explicación que, para sacudir a su alumno, le propina el maestro sobre los entresijos y procedimientos faranduleros que se producen en los aledaños del mundo del arte en general: no busques un premio si vas en pos de la belleza.

Parafraseando a Flaubert sobre la calidad de un libro, la efectividad de un maestro se puede juzgar por la fuerza de los puñetazos que te ha dado y por el tiempo que luego tardaste en recuperarte. Trabájese aquí, también, el sentido metafórico.

Nada más y nada menos. No tiene más implicaciones la citada parábola que en todo caso está circunscrita al ámbito de la creación literaria.

"Es posible que desbarre, pero si salgo adelante, el globo terráqueo no será digno de transportarme". Una vez más, Flaubert.

4 comentarios:

Marcela dijo...

Solo puedo comentar que estoy totalmente de acuerdo. Además, lo dijiste claramente, cualquier agregado estaría de más.
Un beso.

azpeitia dijo...

Soy azpeitia, vengo la página de mi amigo Raúl, en la que acabas de entrar con el número uno de los visitantes a esa página. Me ha hecho ilusión que tú un amigo mío de la red, entres en la página de mi mejor amigo en esta vida.
Esto no es más que un introito.
Con respecto a tu post...efectivamente nada impor tante nace sin dolor, sin fracasos, hay momentos en que temo ser feliz, porque dejaré de escribir poesía...la poesía nace de los momentos difíciles con que nos acosa la vida...tienes toda la razón y quién no entienda esto, no entiende nada.
Un fuerte abrazo desde azpeitia

Prometeo dijo...

Gracias, Marcela. Así es, pero eso no ha evitado que haya malentendidos porque cada uno tenemos un ángulo de visión diferente.

Prometeo dijo...

Hola azpeitia.

Me pareció interesante apoyar a un amigo del que tengo conocimiento a través de su blog. Tiene que ser un buen proyecto viniendo de donde viene

Un abrazo.