/* }

01 diciembre 2008

Insomnios


Retardan los relojes sus latidos
en mustia amanecida del insomne.
Rebotan por la calle los sonidos
y las sábanas aflojan sus barrotes.

Se acicala la noche con sus tules
y campanas ensayan su repique
¿qué despierta al dormido tan temprano?
¿quién atiza las llamas de la aurora?

Los corceles del alba andan veloces
por caminos de fuego entrecruzados
mientras el horizonte del insomne
amanece a unos ojos ya cansados.

¿Qué será de la tierra sin la lluvia?
¿Qué del polen sin los vendavales?
¿Quién despertará la madrugada?
Mientras el insomne bulle y vela.

Los gallos citarán a voz en cuello
horas tempranas que ya nadie guarda
sólo el insomne verá su destello:
ya llega el día, que la noche escampa.



30 noviembre 2008

Matalambú


Primero fue la lengua que prodigó los nombres a pertrechos de infancia;
luego llegaron números, fábulas y saberes, calculada añoranza.
Bajo toda esa mole, sobre toda experiencia,
surgió la voz genuina, sonó palabra mágica
como una exhalación, un
¡hágase! solemne:
matalambú.

Y esa fue su cosecha, su contribución a la vida, y su misterio.

29 noviembre 2008

La banda del focus


Hace un par de días cerca de donde escribo se perpetró un atraco de película en una Caja de ahorros: disparos al aire, ¡todo el mundo al suelo!, agresión al director de la entidad para que facilitara la clave de la caja, huida con rehenes, disparos contra la policía que acude a las inmediaciones del banco y que repele el ataque. Los atracadores iban fuertemente armados y contaban con antecedentes policiales. Resultado del atraco: un atracador muerto, tres heridos (dos graves, un policía con un disparo en la mandíbula y el otro atracador), 31 disparos y 12 rehenes. Hasta aquí los hechos.


Tras el lógico revuelo inicial empiezan a escucharse los comentarios de rigor: que si por qué han tenido que matar al delincuente, que si no hacía falta tanto, etc.

Sorprende cómo alguna gente está predispuesta a solidarizarse con los delincuentes antes que con la policía. Es curioso cómo algunos están, de hecho, más cerca de los maleantes que de quienes tienen la misión de velar por la seguridad de todos. Por algo será y por algo se empieza.

Padecemos las consecuencias de la sempiterna picaresca llevada a extremos injustificables que considera al delincuente más de fiar que al policía. Y eso es grave.

La calle, en muchas ocasiones repica esa estética cutre y putre(facta) a la que contribuye y refleja de manera tosca y jocosa, una canción del sexagenario y a pesar de ello adolescente cantautor Sabina que es capaz de meterse en la piel de todos estos sujetos:

Al Capone en Chicago, mercenario en Damasco, sultán en un harén, tahúr en Montecarlo, el más chulo del barrio, violador en tus sueños, morfinómano en China, desertor en la guerra,

Mientras que en este otro, ni de coña:

¿Policía? ni en broma, dice Sabina.

Eso es: burla burlando...

Pues bien, los atracadores de la banda del ford focus como eran conocidos, emplearon toda la violencia que pudieron y atemorizaron a los vecinos con su proceder. Y las diversas fuerzas policiales actuaron como se espera que actúen los guardianes de la seguridad de todos. Que esa intervención disguste a otras bandas de parecido jaez que pululan por las calles entra dentro de lo esperado; lo que no es normal es que los ciudadanos objeto de protección pongan peros a quienes, arriesgando su vida, nos defienden de las agresiones de los delincuentes.






25 noviembre 2008

Bailar sin música


Le ocurría a Luci que con poca música, bailaba. Y de ahí a dispararse como carabina de feria todo era uno. Entró en un blog y empezó a criticar esto y lo otro. Era su manera de bailar, lo que pasa es que se confundía de foro (o de baile). Para ella más que entre ser o no ser, el dilema se establecía en estos términos: o blanco o negro.

Es una de las primeras asignaturas que tiene uno que superar: se puede bailar con poca música o si me apuras con ninguna, pero no existe algo parecido a o blanco o negro. No hablo del relativismo ramplón que detesto. Si hasta los coches usan amortiguadores…

¿Bailamos?

23 noviembre 2008

El paraíso de Maldivas


Maldivas, un archipiélago de unos 1200 islotes de los cuales unos 200 padecen la compañía desaforada de los turistas. Las islas están rodeadas por un círculo de coral dentro de una cinta turquesa sobre un mar esmeralda: el paraíso. La cima más alta mide poco más de dos metros de tal modo que un tsunami con olas de un metro sería suficiente para poner en estado de alerta a sus poco más de 300.000 habitantes.


Las autoridades de las Islas Maldivas han lanzado la voz de alarma ante las catastróficas consecuencias del temido cambio climático que hace subir el nivel de los océanos: si no se cambia la tendencia de aquí a final de siglo, las Islas Maldivas pueden desaparecer del mapa.

Qué mal va este mundo cuando hasta el paraíso busca nuevo emplazamiento. No nos hemos repuesto todavía del tsunami bancario que hace que los ciudadanos de a pie tengamos que prestarles a los bancos a fondo perdido metiendo para ello mano de nuestra raquítica caja para rescatarlos del diluvio que viene y ahora nos sorprende esta otra noticia demoledora: el paraíso, si Dios no lo remedia, tendrá que hacer mudanza.

Ya no está muy lejos el día en el que tengamos que alquilar una parcelita en la luna para vivir tranquilos. Mientras tanto viviremos al este del edén






MALE, la capital con una población cercana a los 100.000 habitantes.

21 noviembre 2008

Cuando se ama



Qué fácil ser amante cuando se ama.
Y enderezar torcidos y adecentar la acera.

Cuando se ama, es fácil ser buen padre y buen amigo,
y aprovechar el tiempo en las estrellas.
Y es fácil ser buen hijo y buen soldado cuando se ama.

Qué fácil es cumplir las normas todas cuando se ama,
qué dulces las esperas, qué agraz la despedida.

Cuando se ama hasta los huracanes llevan brisas
y las noches estrellas y el trabajo belleza cuando se ama.

Qué fácil es seguir al corazón cuando se ama
Qué tristes las ausencias, que tiernas las miradas.

Cuando se ama no molestan las piedras de la calle
ni el color de tu abrigo ni el sabor de la aldea cuando se ama.

(¡Qué fácil es matar cuando se odia!)



18 noviembre 2008

El dialecto de la vida




Es el material del que se sirve el escritor para plasmar su arte, según reflexión sabia de Robert Louis Stevenson en sus Ensayos Literarios (Hiperión). Y sigue: la literatura está condenada a trabajar en mosaico con palabras limitadas. Las otras artes obtienen relieve, continuidad y rigor a través de ciertas supresiones negadas a la literatura: ninguna pincelada de jeroglífico, ningún empaste alisado, ninguna sombra inescrutable, como sucede en la pintura; ningún muro ciego, como en la arquitectura… Un maestro.

Y el otro, (León Felipe): Pero ¿qué están hablando esos poetas ahí de la palabra?
Siempre en discusiones de modista:
que si desceñida o apretada ...
que si la túnica o que si la casaca ...
¡Basta ya! La palabra es un ladrillo. ¿Me oísteis? ...

Dos definiciones de la materia prima del escritor: dialecto de la vida y ladrillo. Las dos parten de la misma metáfora en la construcción del universo poético. Hágase la luz en los siete días de la creación (con sus siete noches como diría el chistoso).

La blasfemia y la plegaria; cruz y cara, envés y haz, águila o sol (otra vez León Felipe). Y más: todo sirve con tal de que arda…

El río que no sabía detenerse

“Si lees esto, es que aún estás a tiempo”.  Juan Puebla seguía sin entender por qué aquella frase lo perseguía tanto.  Deambulaba por Alfons...