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28 febrero 2009

Lluvias de febrero


Amaneció un día lluvioso, melancólico, gris.

El agua juguetea en los tejados y rebota en pequeños charcos por la calle. Las avecillas no se atreven a gorjear y reprimen el juego de escaramuzas y exhibiciones hasta que no claree. Los perros falderos dormitan resignados mientras ansían una oportunidad de salir a campo abierto a pelear pequeñas ramas de los árboles.

Es sábado y la semana pierde fuelle por momentos y acabará de consumirse el domingo para iniciar un nuevo ciclo que sucederá a otro espacio que renovará un pequeño lapso; tempus fugit, también los años nos dejan.

Se acerca el fin de un mes de febrero que ha sido desde el principio del Inventario de purificación y fuegos ceremoniales; de teas y antorchas; de expiación y sacrificio.

Y asomará Primavera su rostro de soslayo hasta que la calandria que faz grand melodia, en cantiga primeriza de Gonzalo de Berceo, inunde los valles de trinos y requiebros.

Febrero de brasas y rescoldos; de vientos y sonatas; de lágrimas de fuego.

26 febrero 2009

Música callada

- - - - - - - - - - luz cegadora, oxímoron visual - - - - - - - - - -

Otro oxímoron que ha hecho fortuna pues su procedencia lo merece. Resulta que el oxímoron es un una figura retórica, lógica para más señas, que implica la contraposición de dos palabras con significado antitético que producen otro significado, un absurdo, en suma, pero de efecto muy bello en la literatura mística o amorosa porque en ambas experiencias, la de la unión con Dios y la del amor, hay una exacerbación de los sentidos y un desquiciamiento general que no sufren molestia por estos excesos.

Algunos, sin embargo, han pretendido utilizar esta hermosa figura para referirse a asuntos de índole política. Un destacado dirigente español se refirió al triunfo del Partido Popular por la mínima en el año 1996 como una “amarga victoria” y al consiguiente fracaso de su partido como una “dulce derrota”. Oxímoron también, pero dónde va a parar…

Río seco, vivir mata, hielo abrasador, fuego helado, niño gigante, rendido victorioso, pacífico furioso, tímido arrogante, cuerdo loco, filósofo ignorante, luz oscura, gloria triste, payaso trágico, ahorrar comprando, aldea global, comida basura, encontrarse perdido, humor serio, noches blancas, oro negro, secreto a voces… Un pequeño racimo representativo del oxímoron.

Si bien los más dulces y conocidos oxímoron son, tal vez, música callada y soledad sonora, que tanto sabor han dejado en la poesía en particular y en la literatura en general.

23 febrero 2009

Todo está en los libros



En los lugares que frecuento hay decenas, cientos, miles de libros; también expedientes, dossieres, informes, legajos, memorias, folios, simples escritos. Me atrae el olor a tinta y a pegamento de las encuadernaciones. Es una querencia sentimental, sin duda. He coleccionado fascículos por el placer de llevarlos al encuadernador y fisgonear sobre los entresijos de la alquimia del infolio.

Todo está en los libros, sí. Así se llamó uno de los pocos programas de la televisión que ofrecía un sobresaliente interés cultural, que la redime del refugio suicida del cotilleo y de la miseria moral que entraña la telebasura; del pan y circo para entretener el aburrimiento y la avidez de carnaza.

Todo está en los libros. Y por eso el cine vampiriza la literatura, la saca del bostezo para completar su creatividad imaginada (en imágenes) en el menor tiempo con las cartas marcadas de una historia atrayente.

Todo está en los libros. Allí está lo mejor del ingenio humano, los hallazgos más importantes del conocimiento, del arte y de las ideas, al alcance de toda persona interesada por la cultura. Como me decía mi buen amigo Gonzalo días atrás:
“si nuestra generación no es una de sabios, o al menos una en la que (no) se produzca algo nuevo y verdaderamente humano, es que la humanidad non vale un cazzo porque tenemos más medios de transmisión de cultura, más "cultura libre" (o liberada; me refiero a los proyectos de digitalización masiva de los fondos de las bibliotecas europeas, foros, los blogs, etc.) que nunca”.

Todo está en los libros y también, ya mismo, todo está en la red.



Kindle 2 de Amazón con una capacidad de almacenamiento de 1.500 libros.

21 febrero 2009

Siri



Dicen que toda la eternidad está contenida en una mirada. Y que todo el mensaje de la naturaleza primordial se revela en una caricia. La asombrosa combinación de los números; el desprendimiento fortuito de la manzana; el vuelo del halcón y sus piruetas, también cumplen su tarea en el constante devenir de causas y efectos.

Toda la magia de este mundo está condensada en la tibieza de un beso. El misterio de los misterios tiembla en una gota de agua. El poder incontenible de la creación emerge de una brizna de hierba.

Algo importante habría tenido que ocurrir o llegaría en breve: mi perrita me miró, lánguida, durante un instante eterno, sin pestañear.

19 febrero 2009

Oxímoron


Fue un secreto a voces. Aunque todo el pueblo era conocedor del hecho, lo cierto es que los comentarios morían en pequeños corrillos de dos o tres personas. Ana y Miguel eran felices porque el mundo les cabía en su aldea, que es como decir, en un diminuto espacio del inconmensurable universo. Allí, en Puebla Marina, disfrutaban de todo lo que es digno de ser vivido y retozaban en su gozo como niños en un charco. Pero aún parecía faltarles algo…

Por la mañana, Ana y Miguel, se llegaron despacio a la plaza del pueblo y echaron de comer a las palomas y también ellas les miraban sorprendidas. A eso de la media tarde se acercaron a la estación donde el silencio era estorbado sólo cada hora por la llegada de un tren que huía poco después sin dejar rastro.

Por fin, al caer sobre Puebla Marina las primeras brumas cuando los pájaros se arremolinan junto a los chopos cantarines para guarecerse entre sus ramas, Aurora descendió del tren con la felicidad resbalándole por todo el cuerpo. Ella era la depositaria de un regalo para Ana y Miguel que no olvidarían nunca. Pero mientras recorría los escasos cincuenta metros que le separaban de sus padres, ningún objeto sobresalía de entre sus manos, por lo tanto Ana y Miguel intentaron, con ansiedad y nerviosismo, localizar alguna maleta o bulto. Cuando Aurora hubo llegado como a unos cinco metros de ellos, rompió a reír y los tres se fundieron en un abrazo.

Con mucho sigilo extrajo del bolso de mano un pequeño paquete azul que desbarató en un instante. Del fondo de aquel paquete asomó una especie de muñeco diminuto que al contacto se irguió de un salto y una vez en el suelo creció hasta el tamaño de un niño pequeño y se abalanzó con una amplia sonrisa sobre Ana y Miguel.

No había duda, era él. Se trataba de Mecum, un robot de última generación que además de realizar las tareas domésticas, de asistencia y compañía albergaba en sus entrañas tantos libros como la biblioteca de Alejandría; tanta música como la imaginada por los mejores autores de todos los tiempos e ingentes manualidades y cursos para el aprendizaje de tantas disciplinas como para aburrir a un filósofo pepipatético.

Mecum, con una triste sonrisa se presentó a sus nuevos dueños: soy Mecum, dijo con una voz bien timbrada, casi como la de un humano, y tengo una esperanza de vida de mil años. Eso sí, añadió el robot reprimiendo un gesto que le habría delatado: no soporto ver llorar.


16 febrero 2009

Sueño, verso, sangre, carne




Sueño que robas mis sueños
deja que bulla en el aire,
canta conmigo ese verso
que no ha de soñarlo nadie.

Verso que robas mi verso
deja que nunca se acalle,
que es el sueño de mis sueños
rojo de sol y de sangre.

Sangre que ciñes mi pecho
deja que nadie te aclame,
que de amor y sones nuevos
está formada mi carne.

Carne cansada del verbo
sueña tu pan donde ande,
que tu pan y mis deseos
serán de la misma madre.



P.D. Poema de adolescencia

15 febrero 2009

Paracelso


El saber no está almacenado en un solo lugar, sino disperso por sobre toda la superficie de la tierra. Paracelso

Estas palabras de Paracelso allá por la primera mitad del siglo XVI parecen un vislumbre de lo que en nuestros días está siendo el fenómeno de Internet. Apenas habían transcurrido unos años del descubrimiento del Nuevo Mundo. Paracelso fue contemporáneo de Leonardo, de Miguel Ángel, de Copérnico y de Erasmo, entre otras luminarias del Renacimiento.

Viajero incansable, buscador apasionado de la verdad, amante del estudio, un espíritu crítico de persistente curiosidad, obsesionado por el conocimiento y combatiente de la mentira. Todo un adelantado de su tiempo.

Creador, entre otras cosas, de un principio importante al concebir al ser humano como un microcosmos dentro del gran orden superior o macrocosmos, hoy traigo a colación a Paracelso por la frase que encabeza este escrito que bien podría colocarse en el frontispicio virtual de la red de redes y que es su descripción: “el saber está disperso por toda la superficie de la tierra”.

Y en eso mismo está su fortaleza y su debilidad. Porque la red de redes es la biblioteca más completa de todos los tiempos, es decir el almacén de todos los saberes, a la vez que es el albañal de todos las inmundicias. Si una persona puede acceder al pensamiento de los sabios a través de los recursos de la red; si puede contemplar la belleza a través del arte; si puede compartir sus ideas con millones de personas en todo el mundo, también otra puede embrutecerse a través de la bazofia que defecan los sin seso. El conocimiento avanza pero la necedad también. Cara y cruz.

El vuelo del Águila VI

¿En qué momento deja uno de volar y empieza, sin darse cuenta, a caer? No fue un golpe seco, ni un giro brusco del viento. Fue algo más suti...