29 octubre 2008

Noviembre en verso




Se disfraza de lluvias, presuroso, noviembre
con su túnica blanca de guata adormecida
y la justicia ciega de hoja de guadaña.
La hojarasca de otoño avanza diligente
entre arbustos desnudos y caminos vacíos
cubriendo con su manto las aguas del arroyo
que susurran melosas sus jácaras ardientes.

Llegó trapaz noviembre sin anunciar su arribo
y retozan feraces las nieves en los copos.
¿Dónde paró el verano y los sus oropeles?
Migrarán los vencejos y las cigüeñas blancas,
a otros cielos más limpios en tierras de carbón,
mientras de entre las piedras brotarán salamandras.
y anidarán los pechos suplicante perdón.

Que venga ya noviembre que los enamorados
esperan otra excusa para darse calor,
no digan que el otoño no les fue compasivo
mientras ellos tensaban con dulzura el amor.

7 comentarios:

Annabel M. Z. dijo...

Que venga julio, que echo de menos la excusa de la siesta, jaja.
Ay, es que noviembre es un mes feote, ¿no crees?
Yo he publicado en el blog un poema infantil para quitarle peso al noviembre que se avecina porque lo que me sale escribir últimamente me da un poco de miedo (tétrico, entre otras cosas).

Besicos.

Anónimo dijo...

Porque hay palabras como las que tú escribes que abren puertas a sensaciones insólitas, gracias Prometeo, si tuviese que definirte diría que eres un creador de mundos llenos de magia.

Besos.

Prometeo dijo...

Noviembre es un mes significado por la reflexión sobre el origen y el destino de todo lo vivo. Cara y cruz, vida y muerte. De todas formas cualquier mes es bueno (malo) para todo, como decía Rosalía del mes de mayo:

Mayo largo, mayo largo

todo cubierto de rosas

para algunos son de muerte

para otros son de bodas.

Mayo largo, mayo largo

fuiste corto para mi,

contigo llegó mi dicha

contigo se volvió a ir.

Besicos, Annabel

Prometeo dijo...

Todos somos un poco creadores de mundos, Anónimo. Cada mundo tiene su magia. Y todos llegaremos a ser tragados por el abismo del tiempo que ese sí que es un verdadero agujero negro. Todos haremos como decía Léon Felipe de Whitman: llegará cantará su canción y se irá.

.. Y sonará la melodía por tiempos sin fin o se apagará como una vela en noche de tormenta...

azpeitia dijo...

Es hermoso el mundo que evocas...el amor, el calor de la proximidad y las hojas que dejas caer del árbol de tu especial sensibilidad...un abrazo desde azpeitia

Leni dijo...

Un poema sonoro.
Como me gusta¡
Y ese vestido clásico con el que disfrazas de magia la llegada del invierno.

No se acaba el amor aunque llegue noviembre.

Precioso Prometeo.

Beso

(Tengo que leer mas veces la nueva entrada.Esa tal Estela es intrigante...)

Prometeo dijo...

Tú si que vales.

No se agota el amor.

Beso.