25 octubre 2008

In memoriam



En el trasiego cotidiano de un hospital puede una paciente debatirse con la muerte de un infarto mientras le practican una operación de lo más sencilla y exenta de peligro.

Cables, pantallas y máquinas que controlan casi todo de casi nada. La especialización al poder y el muerto al hoyo.

6 comentarios:

Isabel Romana dijo...

Hay una imposibilidad, creo yo, de controlar todo de la vida humana. Si fuéramos máquinas, quizá podrían ponerse remedio a nuestros desajustes. Lo malo (y lo bueno) es que hay algo de imprevisibilidad en nosotros, algo que se escapa, evidentemente, a los controles más sofisticados. Con todo, causa dolor. Saludos cordiales.

Prometeo dijo...

Así es Isabel.

Saludos.

Anónimo dijo...

Controlan casi nada de casi Todo... casi controlan todo de casi nada... todo casi controlan, de casi nada...
Todo,
nada...
casi lo mismo... controlanadadeloimportante...aunque casi controlan todo lo demás.
Y aparentemente controlan casi todo de casi nada. Nadadeltodo. Nada, del Todo. Parecer y ser... aparentar... pariente... entes.

Lo curioso del asunto no son las máquinas, sino las personas que crean esas máquinas. Persona digo, no ente. Las personas... la vida y la muerte:las personas... ahora estamos, ahora no. En un segundo... las personas. Y mientras estamos, y cuando no lo estemos... seamos personas con las personas.
Sol para las personas de aquí y de Allí...
(Descanse en paz)
Sol*
Dama del Trapecio*

Anónimo dijo...

Cuando ella llama a tu puerta, poco pueden hacer ni el hombre, ni la ciencia.
Es triste pero real, como la vida misma.

El hoyo nos espera a todos.

Un abrazo.

Prometeo dijo...

Elk problema es cuando sin ella llamar a la puerta alguien le abre desde dentro...

Anónimo dijo...

Un beso enorme, Prometeo.